Tratamiento dirigido al nido
Se aplica en el lugar donde anida la colonia, en la madera o en el hueco de la pared, siguiendo la etiqueta del producto. Es mucho más eficaz que rociar donde caminan las obreras.
El técnico busca la madera húmeda donde anida la colonia, trata el nido y explica qué reparar para que no vuelvan.
Lo más rápido: llame al (855) 974-4733. O envíe esto y le llamamos.
Las hormigas carpinteras no comen la madera: la excavan para anidar, y casi siempre eligen madera húmeda o dañada. En una casa antigua de Lawrence, un porche, un marco de ventana o un techo con filtración suelen ser el origen. El técnico busca el nido, lo trata y le indica qué humedad hay que reparar.
Una hormiga negra grande caminando por la cocina a las once de la noche no es tan alarmante como parece. Lo que importa es de dónde viene. Las carpinteras viven en colonias que excavan galerías en la madera, y la madera que prefieren es la que está blanda por la humedad: el alféizar de una ventana que gotea, la viga de un porche, el borde de un techo con una filtración vieja.
Por eso este servicio no se limita a rociar la hilera de hormigas. Si solo se mata lo que se ve en la cocina, la colonia sigue en la madera y manda más obreras. Un técnico sigue las hormigas hasta su origen, confirma que se trate de carpinteras y no de otra especie, y explica qué parte de la casa necesita arreglo además del tratamiento.
No rocíe insecticida dentro de una pared ni rellene con espuma los agujeros de la madera: puede atrapar la colonia dentro y empujarla hacia otra parte de la casa.
Diga si son de noche o de día, en qué habitación y si hay humedad o una filtración cerca. Mencione si ve montones de aserrín.
El técnico confirma que son carpinteras y no hormigas de cocina u otra especie, porque el tratamiento y la reparación cambian.
Observa por dónde caminan, revisa porches, marcos de ventana, bordes del techo y el sótano, y golpea la madera sospechosa para oír si está hueca.
Explica dónde está el nido, qué método usará y qué humedad deben arreglar ustedes. Usted lo aprueba antes de empezar.
Se trata el nido y los lugares de paso. Una revisión posterior comprueba si disminuyen las hormigas o si hay un nido satélite en otro punto de la casa.
No hay una tarifa local que podamos respaldar y por eso no imprimimos cifras. Esto es lo que hace que un tratamiento sea más corto o más largo.
| Trabajo | Rango típico | Qué incluye |
|---|---|---|
| Ubicación del nido | Se determina en la inspección | Un nido en un porche accesible es más sencillo que uno dentro de una pared cerrada. |
| Tamaño de la colonia | Lo evalúa el técnico | Una colonia madura, con nidos satélite, requiere más pasos que una recién formada. |
| Acceso a la madera | Depende del acceso | Si hay que abrir un panel o levantar un tablón, el trabajo se alarga. |
| Visitas de seguimiento | Se acuerdan por adelantado | El técnico explica cuántas revisiones prevé para ver si hay actividad nueva. |
| Reparación de la madera | Se cotiza aparte | Cambiar un alféizar o arreglar una filtración la hace un carpintero o un techador. |
El precio exacto se confirma en el lugar antes de empezar. Para entender el problema con más detalle, lea la guía sobre hormigas carpinteras en casas de madera.
No. Excavan galerías en la madera para vivir, pero no la comen. El daño llega con los años, cuando muchas galerías debilitan una viga o un marco. Por eso importa más hallar el nido a tiempo que contar las hormigas que se ven.
La confusión con las termitas es común. Las termitas sí se alimentan de la madera; las carpinteras solo la perforan y sacan el serrín afuera, y por eso se ven montoncitos fibrosos bajo el lugar donde anidan. Que no se coman la madera no significa que el daño sea pequeño, porque una colonia grande puede debilitar una pieza estructural.
En una casa de madera antigua el riesgo está en lo que lleva años mojado. Una esquina del porche que nunca se seca o un alféizar que recibe agua cada primavera es el tipo de pieza que atrae una colonia.
Mire tres cosas: la cintura, las antenas y las alas. La hormiga tiene cintura marcada, antenas dobladas y alas delanteras más largas que las traseras. La termita tiene cuerpo recto, antenas rectas y cuatro alas del mismo tamaño.
Cuando hay insectos alados dentro de la casa, vale la pena confirmar de cuál se trata antes de llamar o de tratar. Guarde un ejemplar en una bolsa o tome una foto nítida y muéstrela al técnico.
| Rasgo | Hormiga carpintera | Termita |
|---|---|---|
| Cintura | Estrecha, con aspecto de cintura | Ancha, sin cintura marcada |
| Antenas | Dobladas en ángulo | Rectas, como cuentas |
| Alas | Las delanteras son más largas que las traseras | Las cuatro alas son del mismo tamaño |
| Qué deja | Aserrín fibroso afuera de las galerías | Tubos de barro y madera hueca por dentro |
En madera húmeda: alféizares, marcos de ventana, vigas de porches, bordes de techos con filtraciones, bases de columnas y troncos o leña apilada cerca de la pared. Un nido también puede estar dentro de un muro, donde no se ve.
Las casas antiguas de madera tienen más piezas expuestas al agua: porches abiertos, balcones traseros, escaleras exteriores y aleros. Con los años, la pintura se levanta, la madera absorbe agua y se ablanda. Es ahí donde la colonia encuentra un lugar fácil de excavar.
El técnico no puede abrir una pared por capricho. Por eso la inspección incluye golpear la madera, mirar con linterna y, si es necesario, acordar con usted una pequeña apertura para confirmar dónde está el nido.
Corte las ramas que tocan la casa, aleje la leña del muro, arregle goteras que pueda reparar y no rocíe insecticida en las hormigas que vea: pueden dispersar la colonia y dificultar que el técnico las siga hasta el nido.
Una hilera de obreras es una pista valiosa. Si las mata con un aerosol, el técnico pierde el camino que llevaba al nido. Es mejor anotar por dónde entran y a qué hora, y mostrarlo.
Si hay agua estancada o una filtración visible, avise a su propietario o repárela cuanto antes. Sin eso, el tratamiento solo resuelve la mitad del problema.
Quitando lo que la atrajo: humedad, madera blanda y ramas o leña pegadas a la casa. Un nido tratado en una madera que sigue mojada es una invitación abierta a la siguiente colonia, aunque el tratamiento haya sido bien hecho.
Después del tratamiento, el técnico suele dejar una lista corta de pendientes que no son suyos pero que determinan si el problema vuelve. La más importante es la humedad. Un canalón tapado que vierte agua sobre el borde del techo, una junta sin sellar alrededor de una ventana o una pata del porche que absorbe agua del suelo bastan para empezar de nuevo.
También ayuda mirar la casa una vez en primavera y otra en otoño, con una linterna y un destornillador viejo: si la punta se hunde en la madera sin esfuerzo, esa pieza ya no está sana. No es una inspección profesional, pero permite avisar a tiempo al técnico o al propietario.
En edificios alquilados, estos arreglos corresponden al propietario. Si usted es inquilino, mande un mensaje por escrito indicando qué vio y dónde, y guarde una foto con la fecha. Eso deja constancia de que avisó.
Se aplica en el lugar donde anida la colonia, en la madera o en el hueco de la pared, siguiendo la etiqueta del producto. Es mucho más eficaz que rociar donde caminan las obreras.
En algunos casos se trata el borde de la casa y los caminos de acceso, como ramas, cables y grietas. Se usa junto con el tratamiento del nido, no en su lugar.
No la hace el técnico de plagas, pero es parte del plan: arreglar la filtración y cambiar la madera podrida evita que otra colonia ocupe el mismo lugar.
La madera de las casas antiguas de Lawrence y de los pueblos vecinos, como Methuen o Andover, está sujeta a inviernos largos y primaveras húmedas. Esa combinación mantiene mojados los porches y las esquinas que casi nunca se secan.
En este tipo de casa de varias unidades, los porches traseros de madera de dos y tres pisos tienen mucha superficie expuesta. Un nido en un porche puede mandar hormigas a las tres cocinas.
No tenemos fechas sin fuente para el enjambre de las carpinteras en Massachusetts, así que no las damos. Si ve hormigas aladas dentro de la casa, tome una foto y llame.
Llame a cualquier hora y cuéntenos qué está pasando. Usted recibe un precio claro antes de que empiece cualquier trabajo.
¿No sabe si lo cubrimos? Consulte su código postal.
El técnico sigue la hilera hasta el nido, usa cebos en lugar de aerosoles y explica qué limpiar para no atraerlas.
Inspección de cimientos, madera cercana al suelo y tubos de barro, con un plan de tratamiento por escrito y precio aprobado.
Un plan para la casa entera, de sótano a ático, coordinado entre los tres pisos y con el propietario.
Visitas repartidas según las estaciones de Nueva Inglaterra, con un registro por escrito y precio acordado antes de empezar.
En el este de Massachusetts, las termitas subterráneas orientales enjambran en primavera, a menudo en días cálidos después de la lluvia; empresas de la región describen enjambres de febrero a junio.
Las hormigas carpinteras excavan la madera para anidar, no la comen, y prefieren la que está húmeda o dañada.
Una obrera suelta puede ser solo una exploradora. Si ve varias, de noche o con aserrín cerca, es más probable que haya un nido.
Depende del tamaño de la colonia. El técnico indica qué esperar en cada visita y cuándo volver a revisar. No se promete un resultado en un número fijo de días.
Si está blanda o hueca, probablemente sí. Eso no lo hace el técnico de plagas, pero puede decirle qué piezas parecen comprometidas.
No. Las de la cocina buscan comida y suelen anidar en suelo o paredes, y se tratan con cebos. Las carpinteras anidan en la madera y requieren un tratamiento dirigido.
Llame al (855) 974-4733. El mismo día es posible cuando haya un técnico libre; no se promete una hora de llegada.
Se vuelven menos activas en el frío, pero la colonia sigue dentro de la madera. Que no las vea en invierno no quiere decir que se haya ido.